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Variante Delta amenaza las economías abiertas

El mundo abrió sus economías en el verano, pero la agresividad de la variante Delta hizo que replanteen las estrategias y volver a las restricciones previas, como uso de mascarillas y distanciamiento.

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6 ago. 2021

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Observatorio de Pandemias

"Desde el inicio de la pandemia los gobernantes del mundo estuvieron frente a un dilema dicotómico: ¿salud pública o economía?"


El peso de cada factor fue determinante para decidir cuan rápido se decretaron los confinamientos y cuan amplia fue la paralización de actividades económicas.


De esa manera, hubo países con confinamiento temprano y extremo como Perú, además de una gran cantidad de países con confinamientos graduales, hasta países con confinamientos tardío y con baja rigidez económica como México. Una de las grandes lecciones de la pandemia es que los confinamientos no garantizan resultados positivos si no están acompañadas de medidas complementarias en lo sanitario y en lo socioeconómico.


LOS VIRUS SIEMPRE MUTAN


Todos los virus tienen capacidad de adaptación y mutación, es parte de su naturaleza. Por ello, las autoridades sanitarias se prepararon para su vigilancia y alerta temprana en caso de nuevas variantes. La OMS orienta y canaliza el trabajo científico agrupando las variantes en dos categorías: variantes de interés (VOI) y variantes preocupantes (VOC), ya que así, los estudios de secuenciación genómica en el mundo pueden intercambiar información sin distorsiones.


Las variantes del SARS-CoV-2 son muy preocupantes, pues la vacunación avanza en algunos países, pero está atascada en otros y es incipiente en países menos desarrollados. Como se sabía muy poco de este virus, la aparición de variantes ha generado cambios de rumbo en las estrategias sanitarias para combatirlas, y la mayor preocupación es que, si la inmunidad global sigue demorando, puede aparecer alguna variante con capacidad evasiva inmunológica que haga retroceder al mundo todo lo avanzado.



LA CEPA PRIMIGENIA


Es preciso indicar que se necesitó una larga secuencia de saltos mutantes para que el virus original pase de contagiar animales a contagiar seres humanos, es decir, que su capacidad de mutación es elevada y su progresión difícil de prever.


El coronavirus SARS-COV-2 se detectó por primera vez en Wuhan-China en diciembre del 2019, causó una enfermedad transmisible llamada COVID-19 que, en un 80% de casos, solo produjo síntomas respiratorios leves, pero el 20% restante tuvo complicaciones. Confirmando los temores de la OMS, el virus se expandió por el mundo.


Su propagación se dio principalmente a través de gotas respiratorias entre personas próximas, estas partículas tienen diferentes tamaños: las más grandes llamadas “gotículas” hasta las más pequeñas llamadas “aerosoles”, es por eso que la primera medida adoptada fue el uso de mascarillas.


LAS MUTACIONES


Científicos y autoridades monitorean el surgimiento de nuevas cepas y las identifican a menudo con el nombre de los países donde se identifican por primera instancia. Una vez catalogadas, los nombres científicos se asocian con las letras del alfabeto griego.


Las variantes de preocupación (VOC) más notorias a la fecha son: Alfa (B.1.1.7 / SEP2020 / Reino Unido), la más transmisible Beta (B.1.351 / OCT 2020 / Sudáfrica), la evasiva incipiente Gamma (P.1 / DIC 2020/Brasil) y la altamente transmisible Delta (B.1.617.2 / FEB2021 / India).


Algunas variantes de interés son Épsilon (B.1.427 y B.1.429), Zeta (E484K), Eta (B1.525), Iota (B.1.526), Theta (Filipinas), Kappa (B1.617.1 India) y Lambda (C.37 Perú).



LA VARIANTE DELTA


Existe un consenso en la comunidad científica, la variante Delta es mucho más contagiosa. Tiene capacidad para sobrepasar los anticuerpos y, cuando la enfermedad se declara, puede ser más grave en comparación con variantes previas. Se ha comprobado que las personas vacunadas portan el virus en la nariz, algunas se infectan y podrían ser propagadores pasivos. Si el mundo no hubiera adelantado la vacunación, el escenario actual seria pavoroso.


El mundo abrió sus economías en el verano con celebraciones incluidas, pero la agresividad de la variante Delta con la población no vacunada ha obligado a repensar la estrategia y volver sobre los pasos previos mientras los científicos profundizan el conocimiento del enemigo: usar mascarillas en espacios públicos, distancia social, espacios abiertos, mejorar la ventilación, exámenes antígenos frecuentes, limitar el trabajo presencial, etc.


Estas medidas preventivas son eficaces en países con alta o mediana vacunación, pero serán de eficacia limitada en países de baja vacunación (inferior al 10%). Allí la tragedia vuelve a rondar sus sistemas sanitarios, los cuales serán desbordados. No solo es África, también países del sudeste asiático como Vietnam, Malasia, Tailandia y, en America Latina, países como Haití, Nicaragua y Venezuela.


Estos países la registraran como tercera, cuarta o quinta ola, pero lamentablemente no será la última.