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Inmunidad en Perú: hacia un cambio de estrategia

¿Perú se está acercando a la inmunidad? ¿Cuánto falta para llegar? ¿Qué se puede hacer para acelerar la vacunación? ¿Qué estrategia se debe aplicar?

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15 oct. 2021

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Observatorio de Pandemias

CONTEXTO INTERNACIONAL


En el mundo la vacunación va progresando y son cada vez más los países que se acercan al umbral de inmunidad colectiva (80% de la población objetivo). Resulta paradójico que en los países más desarrollados, mejor equipados y mejor conectados, es donde más tiempo ha tomado por la resistencia anti vacunas, mientras países de renta mediana alcanzaron el umbral de inmunidad nacional mucho antes.





La desinformación nos complica. Según el portal Our World in Data, nuestro país se encuentra en un grupo de países donde el 25% de la población desconfía en las vacunas. Como en todo, existe una relación de causalidad: la resistencia es el efecto, la infodemia es la causa. Asimismo, existe consenso en que la inmunidad global no se alcanzará rápidamente con las vacunas por serios problemas de escalabilidad en su producción, avance de nuevas variantes y las dosis de refuerzo que no estaban previstas. La inmunidad global está muy lejos.





SITUACIÓN ACTUAL


La vacunación en Perú se acerca al 50% de la población objetivo, lo bueno de esta noticia es el fuerte avance de la campaña y lo preocupante es que, para ello, la vacunación debió progresar rápidamente hasta jóvenes menores de 20 años, es decir, que existe un fuerte bolsón de rezagados multi etarios, entre ellos se distinguen a quienes rechazan la vacuna, se aplicaron solo una dosis y los distantes geográficamente.





Veamos por segmentos: si bien la resistencia organizada es débil en Perú, los medios convencionales germinaron desconfianza en una población no habituada al manejo de datos; no existe explicación en quienes recibieron una dosis y no completaron la segunda dosis; se infiere que a los habitantes no vacunados de zonas rurales (pobreza y extrema pobreza) la distancia y el costo de movilización hacia los centros de vacunación fue una barrera de acceso.





Al 11 de octubre de 2021 nuestro país había alcanzado el 46.1% de vacunación completa. De las 26 áreas vacunatorias cuantificadas, 14 tienen tasas de vacunación superiores al 40% (en su mayoría costeras) y 12 muestran tasas menores a 39%, estas son esencialmente zonas alejadas de la capital, andinas y selváticas con baja densidad poblacional.



EXPERIENCIAS EN EL MUNDO


Ante estas dificultades, las autoridades de diversos países reaccionaron. Primero, por la vía de los incentivos con los estados federales en EE. UU. a la cabeza, otorgando ciertos beneficios como pago de los taxis, descuentos, sorteos e incluso una bonificación de US$100 por vacuna completa, pero no fue suficiente. La resistencia continuó en un país donde la libertad de expresión es sagrada. Pese a los resultados adversos, los esfuerzos en ese sentido continuaron.


En Europa se tomó otra dirección. El gobierno francés, consciente de la inviabilidad de obligar a los ciudadanos a vacunarse, optó por la vía de las restricciones: exigencia de certificado de vacunación o prueba antígena negativa de 72 horas para ingresar a cualquier espacio público. Las protestas se activaron, pero el gobierno no cedió y la vacunación estancada comenzó a progresar, un éxito que otros países siguieron.





En el mes Agosto, frente al éxito de las medidas restrictivas y la inminente apertura de todas las actividades, las autoridades fueron un paso más allá extendiendo las restricciones al ámbito laboral: sin vacunación no se puede trabajar y poner en riesgo a los demás. En otras palabras, el interés colectivo por encima del interés particular.


En países como Israel, Italia y EE. UU. la medida fue exitosa, el nivel de rezagados decreció y las tasas de vacunación estancadas subieron rápidamente. Se estima que siempre habrá un núcleo de resistencia antivacunas, pero con la ampliación de la vacunación a menores, los países confían en superar el umbral de 80% de población objetivo vacunada en breve. La apertura de sus economías y de su vida cotidiana es inminente.





PERÚ: CAMBIO DE ESTRATEGIA NECESARIA


Vacunando hasta menores de 20 años en ciudades y a punto de alcanzar el 50% de vacunación nacional, es el momento de mirar hacia atrás y plantearse como llegar hasta la población no vacunada por razones diversas. La evidencia indica que varios países se estancaron pasando este porcentaje, el primer tramo es más o menos plano pero el tramo final es cuesta arriba.


Resumiendo, existen posturas (rechazo total, rezagado parcial, no contactado rural), segmentos poblacionales (pobladores urbanos, rurales) y distintas medidas posibles (incentivos, restricciones y obligaciones), pero también hay capacidades desarrolladas durante el combate a la pandemia, estas permiten explorar la posibilidad de pasar de una sola estrategia estática a un conjunto de medidas dinámicas que permitan llegar lo antes posible al umbral de inmunidad, porque de no hacerlo, una variante elusiva podría echar abajo todo el duro trabajo realizado a la fecha.





Las cadenas de comida rápida, operadores de telefonía y centros comerciales han iniciado campañas de incentivos (premios, promociones, descuentos) en las ciudades. Estas medidas tendrán acogida en la población joven urbana, pero puede que no sea suficiente. Los incentivos son herramientas tácticas y la situación amerita un giro estratégico con un conjunto de medidas que permitan reducir la desconfianza, captar parte de la resistencia, completar vacunación a los rezagados y asegurar la vacunación plena en el mundo rural.


En el siguiente cuadro se sintetizan las líneas para el establecimiento de medidas que, aplicadas en simultáneo, permitirían pasar de un crecimiento aritmético a un salto cuántico vacunatorio, y que pasemos de una posible inmunidad colectiva costeña (inequitativa), a una inmunidad colectiva nacional (inclusiva).


No podemos replicar lo que pasa en el mundo con África en nuestro territorio, sería inaceptable.





Con un flujo importante de vacunas comprometidas, con proveedores diversificados y gran experiencia de campo ganada, es el momento de usar todo el arsenal tecnológico y de big data disponible para alcanzar este gran objetivo.

 

Tenemos recursos, pero no tenemos tiempo.